Compartir

Una jornada épica protagonizó esta mañana el binomio Emilio Fernández – Rubén García. En el tramo inicial de la carrera quedó sin una rueda y sin frenos, pero se las ingeniaron para culminar el WRC de Turquía. En tanto, la dupla Alberto Heller – Marc Marti culminó en la cuarta posición.

Mirando los tiempos desde Chile, en el prime inicial de la última etapa del WRC en Turquía, algo no calzaba. La planilla decía que habían cubierto los 38,15 kilómetros usando 15 minutos más que el ganador del tramo. Lo que no se sabía desde Chile es que el binomio Emilio Fernández – Rubén García había vivido de todo y pese a ello, lograron culminar, no tan sólo el tramo, sino que finalmente, la carrera, donde se ubicaron en la séptima casilla de la categoría WRC3, a 21 minutos 17 segundos del polaco Kajetan Kajetanowicz, quien se alzó por segundo año consecutivo como el mejor en la fecha de Turquía.

Los deportistas que visten los colores de SUSARON – Cooper Tires – Banchile Inversiones que en los dos días previos estaban en el tercer lugar, hoy sufrieron todo lo que no vivieron en las jornadas anteriores en los complicados pisos de Turquía, quinta fecha del año del Mundial de Rally (WRC por sus siglas en inglés). “Partimos el día y tal como lo dijimos ayer, la idea era salir a abrochar el tercer lugar pero cuidando el auto. Íbamos muy bien, cuidándonos de las piedras y las partes rotas, estábamos haciendo un muy buen trabajo, con un ritmo consistente y eso puede verse en los parciales de cada tramo, de hecho, íbamos mejor de lo que queríamos y de forma segura, sin pasar sustos. En esa especial el polvo fue temazo: partimos con polvo, en la mitad otra vez y al final del tramo tuvimos suerte de poder ver algo”, recordó Emilio.

Si el polvo era factor a considerar en esa especial, lo que estaba por sucederles a los chilenoargentinos era peor. “En el kilómetro 30, cuando veníamos encumbrados arriba en cuanto a tiempos, se nos rompió la llanta. Se partió. A esa conclusión llegó el ingeniero ya que la verdad, con Rubén no supimos que sucedió. Pasaron muchas cosas en muy poco tiempo: veníamos perfecto y sentimos como que se hubiera pinchado el neumático y le pregunté cuánto restaba y me dijo “8 kilómetros”, por eso sabemos dónde fue. Por lo mismo, decidimos terminar tal cual ya que venía una parte trabada y no con tanta piedra, pero no pudimos. Logramos avanzar unos metros y el auto, literalmente, se ‘cae de poto’ por lo que había que parar, piso el freno y se va el pedal a fondo: estábamos sin frenos también”, comentó Fernández.

Es el mismo piloto quien continúa el relato de lo sucedido: “Tras mirar y evaluar, le dije a Rubén que ya está, que había que retirarse porque no teníamos nada atrás (en la masa de la rueda) y él corajudamente me dice: “¡No! Pongamos otra rueda, démosle”. Rubén me impulsó a seguir porque yo ya estaba tirando la toalla. Nos costó una enormidad poner la gata porque el auto estaba a piso, nos las ingeniamos y logramos poner la rueda por lo que pudimos continuar, avanzamos dos kilómetros y la misma rueda trasera se nos bloqueó, se quedó pegada porque en el incidente anterior, cuando la llanta se rompió, también se dañó el caliper lo que hizo que ahora se frenara todo y lo peor, ahora estábamos en una pésima posición para hacer algún trabajo mecánico pues el camino era estrecho y con pendiente. Ahí los dos pensamos que no había nada más qué hacer. Que se nos había acabado el rally. Igual nos tiramos debajo del auto, vimos la causa, sacamos el caliper, pusimos la rueda y le dimos no más, sin frenos terminamos el tramo, por lo que sólo desaceleraba con la caja de cambios”.

La historia no termina ahí, pues el binomio SUSARON debía enfrentar un enlace, un tramo y otro enlace ahora hacia la asistencia. “Hicimos una reparación rápida en la calle, antes de irnos al otro tramo cronometrado: bloqueamos la línea de freno, tratamos de purgar algo (sacar aire desde las cañerías de frenos que llevan líquido hidráulico) pero fue muy difícil ya que estaba todo muy dañado, habíamos perdido mucho líquido y además, estábamos contra el tiempo. Fue todo muy complejo. Decidimos irnos a la siguiente especial ya que sabíamos que era corta y al llegar allá llegamos tarde y penalizamos. No fue fácil. Pudimos llegar a la asistencia donde los mecánicos hicieron un gran trabajo porque no sólo debieron trabajar en los frenos, pues al haber topado contra el piso el auto, rompimos bandejas y otras cosas más. Insisto, los mecánicos se lucieron porque además lo hicieron todo el tiempo reglamentario”, rememoró Fernández a quien su Ingeniería Automotriz le sirvió para guiarlo en lo que debían hacer.

Ya culminadas las dos especiales de la mañana y su paso por la asistencia, Fernández – García pudieron tener tramos de competencia en igualdad de condiciones y es justamente lo que valoró el piloto. “En los tramos de la tarde ya salimos a buen ritmo, no quisimos salir a apurar más por dos factores: el tiempo perdido en la mañana era irremontable en los pocos kilómetros que nos faltaban y lo otro, después de lo sufrido, queríamos cruzar la meta. Salimos rápido, pero no a matarnos por los tiempos”, expresó Emilio, quien agregó: “En la tarde pudimos salir a buen ritmo nuevamente y ya como a modo de conclusión, subimos mucho nuestro nivel en comparación a otras carreras. Quedamos contentos con el ritmo alcanzado, se nota que andamos mucho más fuerte, hubo tramos en que metimos tiempos de punteros lo que es muy meritorio porque Kajetanowicz fue tres veces campeón de Europa y sin ir más lejos, ganó acá también el año pasado. Por eso hablo de que el ritmo nos dejó satisfechos ya que supimos cuándo acelerar y cuándo cuidar”.

-Les pasó todo en el tramo inicial, es decir, toda la reserva de paciencia, tolerancia, contención, la consumieron en unos pocos minutos…
-Sí. Es verdad. Lo importante es que pudimos andar a buen ritmo, sabemos que podemos hacer 38 kilómetros o más manteniendo el ritmo, sin problemas. En ninguna otra parte podríamos haberlo sabido y eso ratifica que las semanas de entrenamiento, el trabajo realizado en todo plano en este tiempo, rindió sus frutos, cada vez más anduvimos en tiempos de punta.

El próximo paso de Emilio Fernández – Rubén García será en Italia, en el WRC de Sardegna entre el 8 y el 11 de octubre.

Heller, cuarto en Turquía

El otro piloto chileno en competencia, Alberto Heller quien fue navegado por el español Marc Marti se ubicó en la cuarta casilla, a 9 minutos 27 segundos 9 décimas de Kajetanowicz.

En sus declaraciones al final del último tramo, que fueron reproducidas por la web ewrc-results.com, señaló: “Estoy muy feliz de terminar este rally, nuestra segunda carrera del año (la primera fue México, donde no terminó). Estoy realmente feliz con mi nuevo navegante (Marc Marti), disfrutamos y ahora estamos con la mente en Italia”.

Comenta en MundoRally

comments