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El binomio nacional Francisco López – Alvaro León se quedó con la versión 41ª del Dakar que se disputó íntegramente en Perú. “Chaleco” lideró a una exitosa camada de nacionales en la categoría SxS.

Veni, vidi, vici. Tal como inmortalizara el Cónsul romano Julio César, ‘Chaleco’ López Vino, vio y venció en la edición 41 del Dakar, prueba en la que fue navegado por el joven pero experimentado Álvaro León y en la compitieron en un Can Am Maverick X3.

López – León se impuso a los españoles Farres Guell – Oliveras (terminaron a 1 hora 2 minutos y 35 segundos de López) y a los brasileños Varela – Gugelmin (a 1:05’19”), ganadores de la versión pasada del Dakar.

Varios aspectos destacan en la presentación de ‘Chaleco’. Lo primero, es que estaba hace años alejado de la prueba motor más difícil del mundo, no obstante, desde el día 1 se sintió como en casa. Otro antecedente no menor es que comparado con la versión 2018 del Dakar, en esta cita se triplicó la cantidad de binomios en la serie Side by Side, o UTV como la conocemos en Chile.

Además de cantidad, los chilenos se impusieron a una serie de deportistas de real jerarquía, comenzando por el mismo Varela que ganó el Dakar 2018, pasando por Sergei Karyakin, Casey Currie e incluso el mismo Ignacio Casale, dos veces vencedor del Dakar en quads.

Como si todo esto fuera poco, los chilenos se quedaron con tres de las 10 etapas disputadas, lo que claramente habla del impresionante ritmo que le imprimieron a su Can Am Maverick X3, resultado que en la serie general AUTOS los ubica en la octava posición. Simplemente, memorable.

La Armada brilló

Si lo de López – León es positivo, lo del resto de los nacionales también merece ser destacado. Rodrigo ‘Mamoro’ Moreno – Jorge Araya estuvieron a un peldaño de escribir una historia perfecta para Chile al estar ubicados en la segunda casilla de la general, sin embargo, a falta de una etapa, los copiapinos sufrieron el rigor de los kilómetros acumulados y estuvieron a muy poco de abandonar. Es más, de no haber intervenido el binomio Michelangelo Bertolla – Paolo Boggioni, habría dejado la prueba a falta de un día.

Rodrigo Moreno – Jorge Araya.

Bertolla – Boggioni repararon en medio de las dunas el UTV de ‘Mamoro’ por lo que pudo culminar, no obstante, cedió el tiempo necesario para descender a la quinta posición, lugar que de todos modos es altamente positivo.

Michelangelo Bertolla – Paolo Boggioni.

Precisamente el piloto Michelangelo Bertolla y su navegante copiapino Paolo Boggioni fueron los terceros mejores chilenos de la serie, ubicándose en la casilla 12 lo que no deja de llamar la atención si se considera que fue su debut en el Dakar. Detrás de ellos arribaron Hernán Garces – Juan Pablo Latrach (15°) y Juan Carlos Vallejo navegado por el peruano Leonardo Baronio (16°).

Hernán Garcés – Juan Pablo Latrach.
Juan Carlos Vallejo.

Cabe recordar que previamente habían abandonado, Luis Eguiguren – Sebastián Palma e Ignacio Casale – Américo Aliaga, quienes no tuvieron la posibilidad de reenganchar que tuvo la dupla homónima Álvaro Chicharro, quienes aprovecharon esa ventana y culminó el Dakar 2019. Quien también reenganchó pero no pudo llegar a Lima fue el binomio padre – hijo Sandro y Raimundo Peppi.

Álvaro Chicharro padre y su hijo homónimo.

‘Máquina’ Barahona

Hizo el trabajo como una hormiga. Planificó su carrera y no se salió de su carta de navegación. Pese a los problemas que vivió anexos a la competencia misma, el antofagastino Luis Barahona se las ingenió para culminar la prueba motor más difícil del mundo y lo hizo nada menos que en la séptima casilla. Debe considerarse que fue su estreno en el Dakar.

Luis Barahona.

Para aplaudirlos de pie

En motos, la armada chilena cumplió casi a cabalidad. En la parte alta, una fuerte caída con resultado de fracturas privó a Pablo Quintanilla de atacar en la última etapa y tras una apelación aceptada a Sam Sunderland (KTM), el chileno descendió a la cuarta posición.

Ignacio Cornejo.

Quien no tuvo problemas para lucir su talento conductivo, fina navegación y fortaleza mental fue el iquiqueño Ignacio Cornejo. El joven piloto se sobrepuso a algunas situaciones adversas, como la rotura de su motor, y terminó en la séptima casilla del Dakar 2019.

Patricio Cabrera celebró junto a su padre, quien lo asistió en todo el Dakar.

Antes de salir de Chile, Patricio Cabrera dijo que su meta era culminar entre los mejores 40 y así fue. La posición 35° con que vuelve a nuestro país es una recompensa al trabajo serio de ‘Hulk’ y que este año vio fortalecer su navegación en las complicadísimas dunas peruanas.

Alejandro Silva.

Era toda una incógnita. Tras ganar el Road to Dakar en el Atacama Rally (agosto), Alejandro Silva había centrado sus esfuerzos en entrenar y no competir, por lo que se desconocía el real nivel en que llegaba a la cita planetaria. El piloto oriundo de Pica supo sobreponerse a un estado gripal que lo afectó en la primera semana y en la segunda, abrochó su arribo en la casilla 64. Para aplaudirlo.