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El piloto Danny Nogales, boliviano pero que compite regularmente en Chile, después del duro Dakar que vivió no sabe si estará en la edición 2020.

Danny Nogales nos trajo de regreso esas historias épicas del Dakar. Esas que hablan de situaciones límite, esas que describen esfuerzos sobrehumanos por culminar la prueba motor más ruda del mundo. En su caso, pasar la noche en medio del desierto junto a su moto.

La octava etapa del Dakar 2019 unió San Juan de Marcona con Pisco, tramo que difícilmente olvidará Danny. ¿El motivo? El mismo ‘Piloto de la Gente’, como es conocido en Bolivia, nos lo relató. “A sólo 48 kilómetros del final quedé parado en una zona de difícil acceso y lo único que pude hacer fue enviar un mensaje con mis coordenadas. Mi equipo de auxilio (que lo conforma su padre y su hermano quienes van monitoreando sus movimientos en la carrera) entró al desierto pero no logró encontrarme. Los 3 guías que contrataron no se atrevieron a entrar al desierto de noche”, relató.

Nogales tenía plazo hasta las 6:10 horas del martes 16 de enero para poder arribar al vivac, pero recién a las 7 de la mañana lo encontraron, por lo que ya no tenía opciones de seguir en competencia. “Pasé toda la noche en el desierto, durmiendo al lado de mi moto. Durante la espera, recibí un llamado de la organización para ir a buscarme, pero me negué ya que albergaba la esperanza de poder continuar en carrera”, recordó el piloto quien pese a su coraje y voluntad de querer ganarle al Dakar, a las 6:30 recibió un segundo llamado desde la organización, pero ahora era para avisarle que estaba fuera de carrera.

“Las últimas horas antes del rescate estaba tranquilo porque sabía que me iba a llegar auxilio, pero no contaba con que entraría la noche y no me iban a encontrar y eso atentó para que por el factor tiempo, yo quedara fuera de la competencia. Yo esperaba que llegaran a rescatarme antes de la medianoche para poder terminar la etapa y poder empalmar al siguiente día. Esa era mi idea”, dijo Danny.

Con todo en contra, Nogales recuerda que hasta el último minuto tenía la esperanza de que podría seguir en carrera. “Mientras esperaba el rescate de mi equipo de apoyo pasaron muchas cosas por mi cabeza, para poder remediar el problema que llevaba en la moto, pensaba que iba a poder solucionarlo y terminaría la etapa. Cuando ya eran las 5 de la mañana y mi equipo no llegaba, empecé a bajar los brazos, dije ‘va a ser difícil que me encuentren o que puedan ingresar ya que el tiempo seguía corriendo y para la distancia que me restaba no me iba a alcanzar el tiempo. Empecé a asumir que el Dakar terminaba para mí’”.

A la hora de analizar el Dakar 2019, el que erróneamente muchos pensaron que sería menos intenso que versiones anteriores, Nogales exhibe la tranquilidad de quien dio lo mejor en pro de conquistar su meta. “Quedé tranquilo porque puse todo de mi parte y a veces hay cosas que sobrepasan el poder humano y nada se puede hacer. Fue bastante duro y exigente. De mis cuatro actuaciones en el Dakar, nunca había vivido lo que pasé ahora, esta fue la versión más dura, la más ruda, la más intensa por el tipo de terreno y por las exigencias que nos pusieron. Tuvimos enlaces bastante largos y otro aderezo que hubo fue el clima, con calor extremo, fue un conjunto de factores que lo hizo todo exigente, duro y difícil. Al mismo tiempo se puede decir que, al menos como yo lo sentí, fue como en su momento se corría en África”.

Consultado por su futuro, aún golpeado por la rudeza de Perú, Danny Nogales admite que es pronto para poder anticipar su retorno a la prueba motor más difícil del planeta. “Mi participación en el próximo Dakar es incierta. Aún no pasa por mi mente. Han sido 4 veces que lo he corrido y para mí el factor económico es primordial, el no conseguir apoyo complica aún más la situación así que voy a esperar un poco más antes de decirlo”.

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