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Gerardo Rosselot Valenzuela debutará en el Rally Cross Country en la fecha del Nacional en Caldera que se desarrollará a fin de mes, donde será navegado por el experimentado Juan Carlos Salazar.

“Está siendo el mejor año de mi vida en lo deportivo”. Así lo definió Gerardo Rosselot Valenzuela al referirse a su inminente debut en el Rally Cross Country el que se suma a que hace dos meses cumplió su primera carrera en el RallyMobil en la categoría R3.

Ahora, al también conocido como Gerardo III ya que es nieto de Gerardo Rosselot Mujica e hijo de Gerardo Rosselot Bert, le llega el turno de cambiar el barro sureño por las dunas desérticas desafío que enfrentará junto al experimentado navegante Juan Carlos Salazar a bordo de un Can-Am Maverick X3, el mismo que corrió su padre en 2018 y que en esta temporada piloteó Luis Ignacio Rosselot.

“Es un sueño que se me cumple y por lo mismo cuando me plantearon la opción de subirme al Can-Am Maverick X3 lo acepté de inmediato”, dijo Gerardo Rosselot Valenzuela.

“Estoy feliz. Hablamos con mi papá y el estar arriba de cualquier auto de carrera me va a servir en mi formación de piloto y más en este caso que son en promedio 200 kilómetros diarios me ayudará mucho para mejorar mi concentración y trabajar en el ritmo de competencia”, comentó el joven de 17 años.

-¿Qué pasa si te llega a gustar más las sensaciones en el Cross Country que en el Rally?
-No creo que pase. No sé. Es que en realidad me gustan ambas disciplinas pero yo nací en el rally mirando a mi papá, a mis tíos… No sé cómo irá a ser, pero lo que tengo claro es que lo que haga, será paso a paso.

Los dos Can-Am Maverick X3 del equipo Rosselot estarán en el Nacional de Caldera.

-Habías competido con tu papá, juntos en el mismo auto pero ahora irán en máquinas diferentes, ¿qué sientes?
-Me encanta. En el rally era imposible que esto se diera ya que dudo que mi papá vuelva algún día a correr por lo que esto lo encuentro increíble. Es un sueño que se me cumple y por lo mismo cuando me plantearon la opción de subirme al Can-Am Maverick X3 lo acepté de inmediato. Voy a confesar algo: cuando el año pasado vi la transmisión de MundoRally de la meta del Atacama Rally y vi a don Raúl Dagnino (piloto) esperando a su hijo Vicente para felicitarlo, me dio envidia sana porque el poder desarrollar cada uno su etapa pero celebrarla juntos es maravilloso. Eso es lo que viviremos con mi papá, no sé quién vaya a esperar a quien en la meta, pero el abrazarnos al final del día será maravilloso.

Gerardo padre e hijo estarán juntos en el Nacional de Cross Country, pero cada uno en su Can-AM Maverick X3.

-¿Por qué elegiste a Juan Carlos Salazar como navegante?
-Porque sabe mucho. Él navegó a mi papá y justamente ‘mi viejo’ me hizo ver que Juan Carlos era la mejor opción para mi debut en el rally cross country ya que su experiencia será clave para mí. Además, con Juan Carlos nos llevamos muy bien, es muy cercano al equipo y cada vez que hago algo ligado al rally me está enviando buenas vibras y me da algún consejo, lo que agradezco muchísimo.

La voz de la experiencia

Quien está tanto o más contento que Rosselot por el debut es justamente el navegante Juan Carlos Salazar porque entra a engrosar una selecta lista de navegantes que han asistido al padre y luego al hijo desde la butaca derecha. “Es un tremendo desafío y una gran oportunidad que le agradezco al equipo Rosselot. Con todo lo que están haciendo es un orgullo que hayan pensado en mí para apoyar a ‘Gerita’”, admitió Salazar.

“Es un orgullo que hayan pensado en mí para apoyar a ‘Gerita’”, dijo Juan Carlos Salazar (de gorro, al extremo izquierdo en la foto).

Consultado por el hecho de guiar a Gerardo III en su primera carrera, Salazar comentó: “Él es una verdadera esponja, es muy humilde para absorber conocimientos, no es de los que cree saberlas todas sin siquiera haber corrido. Por lo mismo, vamos con la misión de sumar la totalidad de los kilómetros y trataré de traspasarle la mayor cantidad de mi experiencia. Por lo pronto, ya le he mandado videos y algo de material para ir avanzando en los códigos del cross country”.

-¿Qué factores crees pueden ayudar a Gerardo a tener un buen debut en el cross country?
-Para la edad que tiene (17 años) tiene mucha madurez. Es un ‘cabro’ sano, bien centrado. Esos factores le ayudarán a entender que acá no siempre gana el que más acelera sino quien toma mejores decisiones. Lo otro meritorio es que está forjando su propio camino, humildemente y no viene acá por ser ‘el hijo de’. Con su esfuerzo, trabajo, paciencia y méritos se está abriendo su espacio.

Antes de subirse como piloto del equipo, ‘Gerita’ ayudaba en la asistencia del equipo. En la foto, al centro, limpiando filtros.

Un punto en que coinciden tanto piloto como navegante es que el objetivo es sólo uno: sumar la totalidad de los kilómetros. Si lo logran, podría llegar a darse un hecho que no están buscando y es el sumar puntos ‘quitándole’ unidades a quienes están luchando por el título de Campeón Nacional. “Se puede dar el que nos metamos en puestos de avanzada porque acá un error o un acierto valen mucho. Una mala lectura de hoja te puede hacer perder media hora o el ir preciso te puede brindar minutos de oro en la clasificación. En este deporte, el que Gera ande en moto es un plus porque sabrá leer mejor el piso e interpretar las dunas de mejor forma. Pero insisto, no es el objetivo salir a pelear lugares de avanzada y sí queremos terminar la carrera”, comentó Salazar.

“Claro que se podría dar y si con eso ayudo al Team Rosselot y por ende a mi papá, yo feliz. Pero insisto, no es el objetivo ya que lo mío será sólo sumar kilómetros de experiencia y aprender. Es más, si llegase a ocurrir algo en la ruta, yo sería una especie de mochilero del equipo. Si el auto de mi papá necesitara una pieza del mío, se la pasamos sin siquiera pensarlo”, concluyó el joven piloto viñamarino.

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