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Durante la segunda etapa del Gran Premio de Los Ángeles del RallyMobil, un par de niños que no son supervisados por sus padres arrojaron piedras a los autos en competencia, actos que afortunadamente no tuvieron consecuencias nefastas.


Ir a la ruta es un acto que implica demasiada responsabilidad. Todos sabemos que el rally es un deporte que implica riesgos por la velocidad a la que transitan los autos en busca de ser los más rápidos. Por lo mismo, si adultos llevan a niños lo menos que se espera es que estén atentos cuidándolos.

Sin embargo, eso no sucedió ayer domingo en la segunda etapa del Gran Premio de Los Ángeles del RallyMobil 2018. Tal como puede apreciarse en las imágenes, lejos de cuidar a los más pequeños los adultos sólo se preocupan de captar imágenes sin siquiera dimensionar lo peligroso de los ‘juegos’ en que estaban los niños.

Gracias a Dios, ninguna de las piedras que lanzaron a los vehículos produjo un accidente porque la rotura de un parabrisas, a esa velocidad y lo que es peor para la tripulación sin siquiera esperarlo (porque distinto es que por una mala maniobra estén expuestos, pues en ese caso se preparan para el impacto), pudo tener consecuencias nefastas.

 

Los niños ya deberían estar educados para no lanzar objetos a nadie y menos a autos, por lo que es la primera alerta de su comportamiento, pero al ver que los adultos ni se preocupan por los pequeños, calza perfecto el acto estúpido que quedó captado en las imágenes de Andy Bustamante y que sirven para que este tipo de acciones no queden en nada.

Fans de ese tipo, adultos que no enseñan a sus hijos y que cuando van a la ruta se despreocupan de ellos, no es lo que el rally necesita. No queremos que por este tipo de fans nuestro deporte salga en las crónicas rojas y menos, que por culpa de unos estúpidos el rally cada vez tenga más problemas para desarrollarse. Fans que ponen en peligro la vida de nuestros deportistas ojalá NUNCA más vayan a un rally.

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