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La segunda fecha del Baja Atacama Series, a desarrollarse en Caldera este fin de semana, presentará a debutantes en UTV y el retorno de un par de ‘Dakarianos’.

Foto: Daniel Pereira

Desde el comienzo, el Baja Atacama Series de este fin de semana será distinto. Mañana sábado, minutos antes de largar la competencia, las máximas autoridades de Caldera junto a los pilotos y organizadores de la prueba serán testigos del bautizo de la ruta que une Caldera con Bahía Inglesa como Avenida Carlo de Gavardo.

En lo netamente deportivo, la categoría UTV vuelve a ser la más numerosa tal como viene ocurriendo desde el año pasado. En esta fecha, los hermanos Jaime y Felipe Prohens volverán a ser piloto – navegante, tal como sucedió en Illapel, en la primera fecha.

Siempre en UTV, Caldera será testigo del retorno al cross country de dos experimentados: Raúl Dagnino (quien será navegado por Álvaro Román) y su hijo Vicente Dagnino, navegado por Benjamín Braun. Otra novedad será ver a uno de los mejores navegantes de Chile y excelente piloto, Antonio Hasbún, quien irá en la butaca derecha del talquino Rodrigo Viñares.

En quads, volverá a la competencia el piloto Giovanni Enrico quien cumplió un destacado Dakar hasta que debió abandonar. Y si de Dakar se trata, quien ocupó la tercera casilla en 2017, Pablo Copetti, volverá a correr en piso chileno, y a ellos se suma el antofagastino Stanley Sherrington. Italo Pedemonte cierra la lista de inscritos representando al Team Enrico Racing.

En motos habrá un duelo de jóvenes bastante particular: el ganador de la primera fecha y uno de los pilotos con mayor proyección Francisco Errázuriz se medirá con el ganador del campeonato Baja Atacama 2017 Tomás de Gavardo, quien pese a su corta edad ya está confirmando el talento que desde pequeño exhibió. Giorgio y Franco Carboni se sumarán a la lucha por el primer lugar.

El Baja Atacama de Caldera contará con una largada protocolar a realizarse esta noche y mañana, desde las 10 de la mañana empieza la competencia que tendrá 2 etapas especiales (sábado y domingo) con más de 500 kilómetros entre Ramada y Barranquilla. “El terreno en general se presenta con llanos de suelos arenosos y con zonas de dunas, además de algunos pequeños tramos con caminos ásperos y pedregosos”, adelantó el director de la prueba, Marcelo Araya.