Compartir

Más allá de lo deportivo, el Atacama Rally cumplió un importante rol social en Copiapó en general y en Tierra Amarilla en particular.

Que fueron más de 1.300 kilómetros de competencia. Que llegaron los mejores pilotos del mundo en motos. Que tres deportistas chilenos podrán ir al Dakar gracias al wild card que ganaron. Son algunos de los datos que dan a entender la importancia en lo deportivo del Atacama Rally, evento desarrollarlo entre el 12 y el 18 de agosto, pero la competencia aportó mucho más que eso.

Además de firmar autógrafos, Rafal Sonik realizó labores de limpieza en Copiapó en el monumento a los 33 mineros.

En lo subjetivo, la integración entre los deportistas y la comunidad no tiene precio. Ver a figuras nacionales y mundiales como Jaime Prohens o a Rafal Sonik compartiendo animadamente con vecinos es algo que difícilmente olvidarán los habitantes de Tierra Amarilla, comuna que fue el epicentro de la actividad.

Como todos los pilotos, Jaime Prohens firmó cuanto autógrafo le pidieron y siempre se dio el tiempo de conversar en extenso con los niños.

A una localidad que aún no se sacude del aluvión de 2015, el Atacama Rally brindó una doble alegría: aportó con dinero gracias al consumo realizado por casi 10 días y entregó momentos de esparcimiento familiar con un evento mundial.

Como si fuera poco, el Atacama Rally integró a la organizaciones locales tal como lo demostró el club Tierra Amarilla Enduro (TAE).

Algunos de los integrantes del TAE en la ceremonia de premiación.

El balance económico ya lo realizarán las autoridades con sus respectivos departamentos municipales, pero en lo subjetivo, claramente el Atacama Rally fue más que kilómetros recorridos y tuvo muchos ganadores.